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02 enero 2024

EL PROBLEMA NUNCA SERÁ PEDIRLO, SINO SABER CÓMO HACERLO

 

Aprendizajes de la campaña de comunicación más efectiva de mi carrera, aplicados a la vida diaria. 

 

Por años, escuchaba una queja repetitiva, que se hacía más molesta al ver que se esperaba un cambio sin hacer nada, sólo martillando ruidosas quejas que me llevaron a pensar en un mensaje para que los dueños de los perros que pasan frente a la casa, cambien su hábito de dejar tan apestosos regalos cerca al árbol.

Lo primero que hice fue tomarles fotos a diferentes carteles y notar que, en su mayoría, los regalos permanecían sin importar que se amenazara con multas. Fue ahí, donde inconscientemente comencé a aplicar el modelo de Disrupción, donde me basé en los convencionalismos, para definir en qué lugar nunca quisiera estar. De esta manera me di cuenta que gran parte se enfocaba en prohibir y amenazar, haciendo sentir mal al dueño de la mascota; es así como vemos otro caso más de fracaso a través de la prohibición, ya lo hemos visto con Rinrín Renacuajo, el alcohol en Estados Unidos, la guerra contra las drogas, entre muchos ejemplos que ratifican que entre más nos digan qué NO hacer, más lo hacemos, corroborando la sicología inversa. Considerando esto, comencé a escribir diferentes alternativas buscando dejar a un lado la prohibición, y más sobre todo, vetar la palabra NO; lo cual se hizo un reto interesante, más cuando reconocemos que estamos acostumbrados a usar el imperativo con negación: “No toques eso”, “A ese lugar no puedes entrar”, “No me vayas a romper el corazón” “No quiero que me digan mentiras”; Y fue en este proceso, que me encontré con una palabra que fácilmente nos puede ayudar a dejar a un lado la negación, esa corta palabra que remplaza al “NO”, es “nunca”.

Por otro lado, me di cuenta que los mensajes se enfatizan en las cosas que nunca queremos que pasen y muy poco en lo que realmente deseamos que pase. Así que es clave mencionar con claridad lo que sentenciamos, de esta manera, podemos encontrar mayor valor al decir: “Agradecemos que su curiosidad nunca deje huella en los objetos exhibidos”, “Permitido el acceso únicamente a personal autorizado”, “Cuando me amas de verdad, el dolor cobra otro significado”, “Me encanta cuando eres sincero conmigo”; ¿se siente la diferencia? ¿cómo nos gustaría que nos pidieran las cosas?

Después de un año, el letrero ha sido responsable de que únicamente dos veces hayan dejado sus regalos empacados en abono, lo que lo hace un éxito absoluto con una efectividad del 99.46%. Ahora bien, qué tal si aplicamos el mismo esquema para mejorar nuestra comunicación a la hora de solicitar algo, pasando desde las peticiones cotidianas en la familia, compañeros y comunidad; hasta los deseos que declaramos a la vida (Dios, el universo, el creador, la sustancia única y cualquier expresión que resuene más con cada uno).

Pasemos de la queja y la inconformidad; a la acción resonando en declaraciones afirmativas que promuevan la unidad. Ya que estamos en cierre de ciclos, pensemos en los deseos para el nuevo año teniendo en cuenta estas recomendaciones:

El universo siempre escucha todas nuestras peticiones, pero nunca entiende las negaciones.

Declaremos lo que queremos que pase.

Las acciones que deseamos generar, deben hacer sentir motivado al receptor.

Al momento de decir algo difícil, iniciar con algo agradable siempre ayuda.

Procurar enfocarnos en el lado amable de las cosas, sin excepción todo lo tiene.

Siempre digamos, lo que nos gustaría escuchar.

Con esto en mente, mis deseos para el nuevo año son:

Atraigo con facilidad, las personas con las que fluirá hacer realidad mis proyectos.

Paso de sentirme víctima, a ser el perpetrador de mi realidad.

Tengo el poder de conservar mi calma y armonía frente a cualquier tipo de estímulo externo.

Vivo cada instante en agradecimiento.

Reconozco que mis capacidades siempre podrán exceder mis expectativas.

 

Lo más seguro es que llevamos mucho tiempo decretando los mismos propósitos a final de año; esta es una invitación a empoderar nuestros pensamientos a otro nivel, facilitando el camino de nuestros decretos hasta llegar a donde queremos estar.

Si desea usar el letrero y probar la efectividad del mensaje, acá puede descárgalo.