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01 diciembre 2023

¿DIOS ES ANARQUISTA? ANÁLISIS DEL MODELO DE LIBRE ALBEDRÍO VS. HADO

 

Nuestro inconsciente colectivo nos ha llevado a generar un arquetipo del anarquista, como aquel rebelde sin causa, que lo rompe todo: las reglas, la calma y el status quo. Y no estamos equivocados, el problema es que lo hemos representado como aquel joven punk que busca un cambio utópico sin hacer nada. Preguntémonos, ¿realmente sé qué es la anarquía?

Iniciemos, remontándonos a una historia que ha trascendido los siglos y varios milenios, la de Jeshua el liberador de almas. Al igual que cualquier joven en búsqueda de cambio, este supuesto esenio llegó con vestimentas diferentes (túnicas claras poco utilizadas en la época), acostumbraba romper las normas del momento (se sentaba en la mesa con las mujeres), interactuaba con el marginado (recaudadores y prostitutas), destruía los negocios entorno a la fe y proclamaba sus nuevos designios con su propio ejemplo; contagiando, de manera silenciosa, a muchos para que lo siguiéramos, invitándonos a vivir el camino personal que nos lleva a descubrir nuestro cristo interno, nuestra esencia crística que nos hace sentir la unidad con el padre y con el todo, ya que él es la fuente de lo que todo está hecho. Jesús se caracterizó por promover el amor desinteresado, invitándonos a tratar a los demás como queremos que nos traten a nosotros (alguien más le agregaría: y no permitir que nos traten como nosotros no trataríamos a otro, estableciendo límites en el respeto de los derechos de los demás y los míos), llevándonos a ver en el otro, nuestro reflejo de aquello en lo que podemos mejorar internamente, dejando a un lado la violencia de las críticas individuales, fomentando la reconciliación con nosotros y con el todo y todos (“el que esté libre de pecado, que arroje la primera piedra” Juan 8 3-11).

Dios pudo presentarnos a su hijo como reflejo de su naturaleza, como un ejemplo de su amor, estampando su espíritu solidario que fomenta el bien común, la libertad y la verdad autogestionada. Porque Él no impone la verdad, sino que nos la muestra a través de su creación, dejando que su ejemplo silencioso retumbe en el despertar de nuestra consciencia.

Con estos parámetros dichos, podemos distinguir a grandes rasgos la naturaleza de Dios; y si deseamos entender sus matices anárquicos, debemos conocer las bases teóricas del anarquismo, para lo cual nos remontaremos a las principales ideas compartidas por Errico Malatesta, quien nos aclara que buscar una sociedad sin autoridad, nunca significará fomentar el desorden; ya que se plantea que la autoridad es innecesaria y puede ser un problema. El anarquismo equipara nuestra libertad individual con la libertad para todos, de una manera voluntaria y consciente; nunca se imponen dogmas, es un llamado a pensar y querer; no querer ser oprimido y no querer ser opresor; partir de la simpatía, el amor y el respeto de todos los seres; la solidaridad debe primar sobre la sociedad, a través de la cooperación libre y espontánea, donde el deseo personal se funde en la lucha por conseguir el bien común; nunca se busca sacar beneficio del trabajo de otros, generando empatía, aquella que entendemos como el poder de sufrir por el sufrimiento de los demás, sintiéndonos incómodos por la incomodidad ajena.

Errico nos dice que si todos no tienen la libertad que genera el poder de trabajar en lo que nos gusta y poder relajarnos haciendo aquello que nos hace sentir bien; entonces, nunca podremos estar cómodos. Se trata acaso de una invitación a pasar del Ego al Altruismo, generando acciones para beneficiar a otros sin esperar recibir nada a cambio. Amor por los demás en su estado más puro. Malatesta nos sigue invitando a construir una sociedad fundada sobre el Libre Acuerdo, donde cada individuo puede lograr el máximo desarrollo posible (Material / Moral / Intelectual); encontrando en la solidaridad social la garantía de su Libertad y Bienestar. El hombre libre no sólo lo es por eliminar la coerción física, además debe amar a los demás, respetando en ellos los derechos que queremos se nos respete; rehusándonos tanto a mandar como a ser mandados, porque ser libre es garantizar la libertad ajena.

Para todo esto, debemos reemplazar:

ODIO X AMOR

COMPETENCIA X SOLIDARIDAD

BIENESTAR PROPIO X BIENESTAR COMÚN

IMPOSICIÓN X LIBERTAD

CENTRALISMO X AUTOGESTIÓN

MENTIRAS RELIGIOSAS

Y DE SEUDOCIENCIAS     X       LA VERDAD


 

Ahora que le hemos quitado el tinte de taches punk al anarquismo, describamos brevemente lo que nos plantea el libre albedrío, refiriéndonos al poder de tomar decisiones que sentimos propias, por tomarlas: voluntariamente sin presiones, a consciencia y sin sesgos, con autonomía y responsabilidad, aplicando el indeterminismo, porque la vida se escribe con tinta que no seca; al final, podemos hacer lo que queramos, contando con alternativas que nos brindan la capacidad de elegir, ¿Libremente?

¿Nuestras decisiones son conscientes o pueden estar influenciadas inconscientemente? 


 

¿En realidad es tan libre el libre albedrío? O nuestras decisiones fluctúan entre el ancho de banda de nuestro destino y al final somos prisioneros de las decisiones que tomamos entre las opciones que conforman la ruta de nuestro hado.

Einstein dijo que “Dios no juega a los dados con el universo”, así que puede ser posible que nuestra realidad sea sólo la ilusión de una vida “libre”, delimitada por un destino preestablecido; normalmente el mejor prisionero es aquel que se siente libre.

Cada uno es autónomo de creer lo que quiera, lo valioso está en contemplar nuevas opciones que nos hagan sentir resonando en los designios de Dios.

 

Artículo dedicado a Omar E. Montaño 777

29 octubre 2023

TERCERIZAMOS HASTA LAS EXPERIENCIAS QUE REALMENTE VINIMOS A VIVIR.

Ya no sabemos ni cuándo, ni dónde, ni quién, acuñó la expresión “El trabajo dignifica”, pero su trasfondo nos lleva a valorar el esfuerzo de realizar una labor que no sólo sea valiosa para uno, sino para muchos o todos. Por ningún lado se encuentran grandes pensadores, líderes y referentes de cada civilización, fomentando el óseo, la procrastinación, el estancamiento de nuestros pensamientos, deseos y anhelos; y el desempoderamiento de nuestras labores vitales en el camino de crecimiento de nuestra alma, en este cuerpo perenne.

Así que, aunque esta expresión se afianza como una verdad, parece que poco lo aplicamos en estos tiempos, donde la tercerización de procesos se convirtió en una moda que poco cuestiona sus repercusiones particulares y sólo vemos sus beneficios generales, los cuales radican en la optimización del tiempo; brindándonos, en teoría, la oportunidad de hacer más en menos.

Está claro, que no todo se puede hacer solo; es más, sí se puede, pero el resultado nunca será el mismo comparado a cuando lo desarrollamos en conjunto. La cuestión está en que hoy en día estamos tercerizando experiencias valiosas, para sólo enfocarnos en las labores que repercuten en la generación de ingresos para sostenerlas.

La propuesta va más allá de tener que hacerlo todo, para poder sacar provecho al proceso que cada actividad de vida nos ofrece. La invitación es a que solamente deleguemos eso que ya hemos aprendido a hacer y reconocido su valor al hacerlo; sino sabemos hacer algo, es mejor que no lo deleguemos a otros, garantizando nunca fomentar una dependencia cuando nos acostumbramos a que los demás se encarguen de lo que aún no sabemos hacer. 


Es así como pagamos a otros para que vivan por nosotros, las experiencias más valiosas:

Hay quienes tienen, desde pequeños, alguien quien les hace las labores de la casa; sin saber que el mundo se puede cambiar comenzando con tender la cama a diario, como lo compartió el Almirante McRaven, en un discurso de graduación que terminó convirtiéndose en uno de los libros más vendidos.

En el colegio no es extraño encontrar estudiantes que consiguen quién les haga los trabajos y tareas. Y no falta quien visiona volverlo un gran negocio.

Otros consideran que cuidar su salud es tener el seguro de salud más completo, sin importar la calidad de sus hábitos: alimentación, fortalecimiento físico, respiración, meditación, oración y manifestaciones de espiritualidad, administración de emociones, estimulación de momentos de gozo, consentimiento propio y el perdón.

Algunos confían más en una tecnología incidente, para decidir qué ruta tomar en el camino o con quién iniciar una relación.

Cuando deciden casarse, buscan quien organice la boda, una oportunidad para lograr su primer proyecto juntos.

Las empresas encuentran otras empresas para que atiendan y fidelicen sus clientes. Como querer clonarse para tener otro yo (que nunca será como yo) que se encargue de acompañar a mi esposa a hacer sus cosas, mientras estamos jugando póker con los amigos.

Nunca faltan eso países que contaminan mucho, y por eso pagan a otros para que conserven los recursos que ellos malgastan.

Vemos mujeres que buscan un útero ajeno para no padecer las “incomodidades” inherentes del embarazo y parto.

Encontramos niñeras y enfermeras, para que nos quiten la oportunidad de vivir la experiencia de ser padre o madre. En otros casos, se normaliza que las abuelas hagan la labor de sus hijas, cuidando a sus nietos.

Adoptamos perros, para que otros los paseen, jueguen y les den espacios de calidad.

Al final, podemos decir que todo esto lo hacemos porque queremos que las cosas se hagan mejor, olvidando que el valor de la experiencia sólo se alcanza probando cosas nuevas, para las cuales aún no tengamos la destreza, pero sí la disposición de hacer y aprender a través de los “errores”. Nada es más perfecto que esos errores que nos llevan a los accidentes más valorados y menos azarosos de la vida.

Reflexionemos sobre el riesgo que se puede detonar en las nuevas generaciones, con el acceso a nuevas tecnologías basadas en Inteligencia Artificial, Big Data y Computación Cuántica; entendiendo que ellos ahora tienen la oportunidad de aprender primero a manejar una moto de alto cilindraje, sin antes haber aprendido de la experiencia de montar bicicleta. Siempre contaremos con herramientas que faciliten nuestras tareas; y lo más importante, siempre seremos nosotros quienes definiremos el propósito que nos motiva a realizarlas.