Después de dejar en modo Experto a mi Inteligencia Artificial de mi predilección, logré en muy poco tiempo identificar las principales innovaciones en la historia de la humanidad, en las cuales se destacan con facilidad las necesidades que satisface cada una.
Fuego, herramientas de piedra, rueda, agricultura, escritura, moneda, brújula, pólvora, imprenta, máquina de vapor, electricidad, automóvil, computadora, internet, teléfono celular, penicilina, vacunas, anestesia, rayos X, aire acondicionado, refrigeración, agua potable, saneamiento, autobús, tren, avión, satélite artificial, teléfono, radio, televisión, motor de combustión interna, batería, láser, microchip, fibra óptica, inteligencia artificial, robótica, impresión 3D, nanotecnología, energía nuclear, energía solar, energía eólica, aluminio, acero, plástico, velcro, GPS, código de barras, World Wide Web (www), aguja, hilo, telar, barco, puertas, cerraduras, ventanas, papel, lápiz, libro, gafas, reloj, dinero en papel, microscopio, telescopio, bicicleta, cine, telégrafo, máquina de escribir, fotografía, grabadora de sonido, fonógrafo, transistor, circuito integrado, motor de búsqueda, correo electrónico, redes sociales, criptomonedas, aguja hipodérmica, aspiradora, lavadora, secadora de ropa, refrigerador, congelador, lavavajillas, horno microondas, licuadora, batidora, procesador de alimentos, olla arrocera, cafetera, tostadora, plancha para ropa, aire acondicionado portátil, calefactor portátil, ventilador, humidificador, deshumidificador, purificador de aire, aspiradora robótica, cortadora de césped robótica, limpiador de piscinas robótico, dron, vehículo autónomo, realidad virtual, realidad aumentada, bioimpresión, interfaz cerebro-computadora.
Bajo este panorama, podríamos decir que muy pronto ya habremos encontrado la forma de satisfacer todas nuestras necesidades personales y estaremos listos para iniciar un nuevo nivel donde prima la satisfacción de necesidades en unidad, como un conjunto y parte de un sistema interconectado por todos. Más, por otro lado; también hemos llevado nuestro ingenio a expresiones más mundanas, banales y superfluas.
Filtros de Snapchat e Instagram, juguetes giratorios, reality shows, noticias de última hora, redes sociales, juegos en línea que no se juegan, películas en línea que no se ven, series en línea que no se ven, aplicaciones de redes sociales que no se usan, ropa de marca, productos de belleza con ingredientes dañinos, ropa que no se usa, bebidas energéticas, comida chatarra, empaques excesivos, compras impulsivas, regalos que no se necesitan ni se quieren, suscripciones sin usar a revistas que no se leen, membresías a clubes y gimnasios que no se usan, servicios de streaming que no se ven, software y aplicaciones que no se usan, libros que no se leen, música que no se escucha, películas que no se ven, cursos que no se terminan, mascotas que no se pueden cuidar adecuadamente, viajes impulsivos, apuestas, juegos de azar, servicios personales que no se usan o necesitan, préstamos que no se pueden pagar, deudas de tarjetas de crédito que son altas, cirugías cosméticas innecesarias, medicamentos de venta libre, comparaciones con los demás y búsqueda constante de la felicidad.
Al ver como la fuerza creadora siempre tiende entre dos polos, me animo a anticipar que pronto veremos una nueva ola de innovación que será impulsada por la necesidad de diferenciarse en mercados cada vez más replicables, a través de satisfactores cada vez más fáciles de producir y reproducir en cualquier lugar del mundo; lo cual nos lleva a generar satisfactores que busquen solucionar problemas realmente valiosos para todos o para muchos (nunca será necesario estar incluidos en la lista). Con esto busco dejar claro que, en un futuro muy presente, las empresas, compañías, corporaciones, conglomerados y emporios dejarán de buscar generar rendimientos a sus dueños; y se enfocarán en satisfacer necesidades valiosas en conjunto para representar rendimientos reales frente al flujo de valor de los sistemas productivos en ejercicio.
Es inevitable ver la transformación del intercambio de valor o comercio, como se le conoce actualmente; pasaremos de enfocarnos en captar la mayor proporción de ingresos, que dejen la mayor cantidad de utilidad; a interesarnos por contar con Propósitos Masivos Transformadores que se vean reflejados en los satisfactores que conectemos con nuestros públicos pretendidos.
Sólo me resta decir que, somos el resultado de nuestras decisiones y está en nosotros decidir si queremos ser parte de la solución de problemas que nos unen o solucionar nuestros problemas personales convirtiéndonos en el verdadero problema de muchos.





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